Forestone es una pequeña vivienda experimental de madera, de 20 m², concebida y construida por el alumnado de la promoción 2025 del Máster en Edificiós Ecológicos y Construcción Avanzada del IAAC (Institute of Advanced Architecture of Catalonia). El proyecto se desarrolla dentro de la iniciativa Bio for Piri, impulsada por la Fundació Catalunya La Pedrera y financiada por la Fundación Biodiversidad con fondos europeos Next Generation. Su objetivo es fomentar la gestión forestal regenerativa y promover el uso responsable de madera local procedente de los bosques pirenaicos, especialmente en la zona de Alinyà.
Situada en MónNatura Pirineu, en el corazón de los Pirineos, la cabaña se emplaza en una ladera próxima al albergue existente y está pensada como alojamiento temporal para dos personas. El espacio integra área de descanso, zona de trabajo y baño, resolviendo el programa en una superficie mínima y compacta.
Photo: Adrià Goula
Su forma escultórica se inspira en la geología del paisaje pirenaico. La propuesta imagina un bloque pétreo que habría descendido por la montaña hasta quedar en reposo de manera natural. Esta idea se traduce en una geometría facetada, con muros inclinados y cubierta en pendiente que responden tanto a las condiciones climáticas como a la orientación solar y a los requerimientos funcionales. La variación de alturas interiores y proporciones permite organizar distintos usos sin perder continuidad espacial. Las aberturas, cuidadosamente ubicadas, enmarcan las vistas del entorno y favorecen la ventilación cruzada. Además, contraventanas de madera completamente operables garantizan oscuridad total durante la noche, evitando la contaminación lumínica y reforzando las actividades astronómicas del lugar.
La envolvente exterior se resuelve con tablones de pino de canto natural, carbonizados mediante la técnica japonesa Yakisugi o Shou Sugi Ban (焼杉). Este proceso protege la madera frente a insectos, humedad, fuego y hongos, al tiempo que prolonga su durabilidad. Las piezas fueron dimensionadas y tratadas por el propio alumnado, incorporando un gesto simbólico vinculado a la gestión y prevención de incendios, un aspecto clave en la regeneración forestal de los Pirineos.
Photo Credit: Nina Poort
En el interior, la cabaña se concibe como un sistema integral de madera. Elementos de CLT diseñados a medida —cama, mobiliario fijo, banco, encimera del lavabo— se desarrollaron y fabricaron en Valldaura Labs, consolidando un enfoque pedagógico basado en la experimentación material y la integración entre arquitectura, estructura y equipamiento.
El proyecto también incorpora otros ciclos locales de materiales. Durante una feria anual de la lana en la localidad cercana de Sort, el alumnado trabajó junto a ganaderos para recolectar lana de oveja, que posteriormente fue lavada, secada y transformada en fieltro con el acompañamiento de la artista neerlandesa Rian van Dijk. Con este material se elaboraron mantas, alfombras y fundas de cojín que equipan el interior, integrando saberes artesanales y subproductos agrícolas. En esa misma visita se recogió una piedra del entorno, tallada manualmente para convertirse en un lavabo único, reforzando el vínculo con el paisaje y la cultura local.
Desde su origen, Forestone se plantea como un prototipo replicable. La propuesta demuestra que es posible desarrollar arquitectura a pequeña escala utilizando madera de proximidad, conocimiento territorial y sistemas constructivos de bajo impacto, sin alterar los ecosistemas forestales. El uso de componentes modulares de CLT, técnicas de ensamblaje en seco y materiales disponibles localmente permite adaptar, reproducir o desmontar la cabaña según las necesidades, planteando un modelo de habitabilidad en entornos naturales alineado con una gestión ambiental a largo plazo.
El proyecto ejemplifica la convergencia entre educación, industria local, artesanía y silvicultura regenerativa. A través de su precisión constructiva, su relación con el contexto y su atención al detalle, propone una manera alternativa de intervenir en paisajes sensibles, basada en los recursos locales, la transferencia de conocimiento y la responsabilidad ecológica.
Desde enero de 2026, la cabaña está abierta a visitantes, ofreciendo la posibilidad de habitar el prototipo y experimentar de primera mano su diálogo con el clima, los materiales y el territorio.

