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Barcelona es, para buena parte del mundo, la ciudad del modernismo. El imaginario colectivo está poblado de fachadas ondulantes, mosaicos, dragones y geometrías orgánicas que han convertido a Gaudí y a sus contemporáneos en un símbolo global. Sin embargo, esa misma potencia icónica ha relegado a un segundo plano otro capítulo fundamental de la arquitectura barcelonesa: el racionalismo de los años treinta, un movimiento breve pero decisivo que transformó la manera de proyectar, habitar y pensar la ciudad.
Mientras el modernismo ocupa portadas, exposiciones y rutas turísticas, el legado del GATCPAC —el grupo de jóvenes arquitectos que introdujo el ideario del Movimiento Moderno en Cataluña— sigue siendo un territorio poco explorado por el gran público. Sus edificios, muchos discretos y otros radicales, forman una constelación que explica una Barcelona distinta: social, funcional, comprometida y profundamente moderna.
En este contexto, la publicación de la segunda edición de Ruta del Racionalismo de Barcelona. El GATCPAC y la arquitectura de los años 1930 llega como una oportunidad para reequilibrar el relato arquitectónico de la ciudad. El libro, con textos de Tate Cabré y fotografías de Lluís Casals —quien ya no está con nosotros, y cuyo trabajo adquiere aquí un valor aún más emotivo—, propone una inmersión precisa y accesible en un patrimonio que merece ser visitado.
Recorrer la modernidad catalana
La obra, publicada por el Ayuntamiento de Barcelona, presenta nueve itinerarios urbanos que recorren más de setenta edificios: casas unifamiliares, bloques de vivienda, oficinas, equipamientos sanitarios, escuelas y obras emblemáticas del periodo republicano. Desde Sant Gervasi hasta el Tibidabo, pasando por el Eixample, Montjuïc o Sant Andreu, la guía ofrece una lectura territorial que ayuda a entender cómo el racionalismo se insertó en la trama urbana y cómo dialoga hoy con la ciudad contemporánea. Entre las que destacan el Dispensario Antituberculoso del Raval, la Casa Bloc, la Casa Sert de Muntaner o la Biblioteca desmontable de Sant Andreu, y todas ellas firmadas por arquitectos como Josep Lluís Sert, Sixte Illescas, Germán Rodríguez Arias o Ricardo de Churruca.
Cada itinerario está acompañado de mapas, información práctica y una cuidada selección fotográfica que permite apreciar la sobriedad, la claridad estructural y la voluntad social que definieron al movimiento.
Un legado interrumpido y recuperado
La Guerra Civil truncó abruptamente este momento histórico. El GATCPAC se dispersó, muchos de sus miembros se exiliaron y su obra quedó relegada al olvido durante décadas. No fue hasta los años sesenta cuando publicaciones como Cuadernos de Arquitectura o Serra d’Or —con textos de Oriol Bohigas— recuperaron su importancia.
Ruta del Racionalismo de Barcelona refuerza esa recuperación con una mirada actualizada, apoyada en una excelente documentación gráfica y en un relato que combina precisión histórica y vocación divulgativa. Guía en mano, apetece visitar algunos edificios que como la Casa Bloc, por ejemplo, puede visitarse a través de su piso-museo; otros equipamientos podemos verlos desde fuera y a veces, abren sus puertas durante iniciativas como la Semana de la Arquitectura o Open House Barcelona. activar la mirada y a vivir la arquitectura en primera persona.
La nueva edición se ha presentado en un acto de la Capitalidad de Arquitectura de Barcelona. Puedes conseguir la publicación en librerías especializadas en arquitectura y urbanismo de Barcelona como La Capell y está disponible en varios idiomas.
Fotografía: Lluís Casals



