Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.
En el Parque de Collserola, el IAAC ha transformado un antiguo establo en un laboratorio arborescente donde se unen la carpintería avanzada, una cubierta verde mediterránea y un robot industrial KUKA.
El Instituto de Arquitectura Avanzada de Cataluña (IAAC) presenta CORA (Cathedral of Robotic Artisans), un pequeño laboratorio construido por estudiantes del Máster in Advanced Architecture and Bioscities (MAEBB) en solo cuatro meses. El reto: dar cobijo a un robot fresador de seis ejes. El resultado: un espacio que combina innovación tecnológica, sostenibilidad y respeto por el patrimonio, ya que mantiene los muros de ladrillo del siglo XIX y añade en su interior una nueva estructura de madera.
La pieza central del edificio es un armazón arborescente formado por siete columnas ramificadas que sostienen un techo de geometría Voronoi fabricado con paneles de madera contralaminada (CLT). La carpintería, elaborada con CNC, convierte cada unión en un ejercicio de precisión. Además de la fuerza estructural, CORA aporta biodiversidad: la cubierta se ha diseñado como un jardín mediterráneo con especies autóctonas como lavanda, sedum y madreselva. La fachada, fresada con patrones paramétricos, conecta con el paisaje de Collserola y con el lenguaje digital del taller.



